Los aeróbicos incluyen todo tipo de ejercicio cardiovascular. La industria del zapato en el siglo XXI fabrica zapatos deportivos casi para cualquier actividad realizada en el gimnasio, desde zumba hasta clases de baile con jazz.

La Sociedad Americana de Ortopedia de pie y tobillo afirma que los zapatos aeróbicos deben estar diseñados para proporcionar amortiguación adicional debajo del arco del pie. Se deben elegir zapatos ligeros con un alto grado de control lateral, ya que las clases de aeróbicos requieren movimientos de lado a lado, así como adelante y hacia atrás. Los zapatos para correr o para caminar no proporcionan este tipo de apoyo general, así que no se deben usar.

Una suela flexible para todos lados unido a una amortiguación de talón resulta una buena opción para quienes practican kickboxing y step. Hay un modelo que usa gel debajo del talón y la parte delantera del pie y la suela es antideslizante.

Pero ninguna de estas características serviría de mucho si el zapato no te queda bien. Este debe encajar con la forma de tu pie. Las suelas de los zapatos deportivos pueden ser rectas, semicurvas o curvas.

Asegúrate de que el zapato aeróbico que selecciones te permita mover los dedos de los pies y proporcionar medio centímetro de espacio entre el dedo más largo y el extremo del zapato. Y si el zapato se tuerce con demasiada facilidad, no soportará el tipo de movimientos laterales que necesitas para deportes como el tenis o los aeróbicos.

Como siempre, antes de comprar un par de zapatos deportivos, busca las marcas líderes del mercado.

Tomado de Livestrong.com